martes, 2 de diciembre de 2008

Primer cumpleaños

















Bueno, pues mañana hará un añito que me operé y, en pocas palabras, el balance es SÚPER POSITIVO. Parece mentira que en un año haya perdido 56 kilos. Desde luego, cuando me plateé esta salida sabía con toda seguridad que era la única manera de poder vivir una vida normal. Antes que nada, quisiera aclarar que lo que más me hace feliz de todo esto no es la pérdida tan descomunal de kilos (que también, claro), sino lo exageradamente orgullosa que me siento de mí misma y de haber logrado lo que he logrado y de haberme enfrentado a mis miedos (que fueron muchos), a mis “tabús” y de haberlo hecho con dignidad y elegancia, sin provocar morbos, sin convertirme en una “cabra loca” y moldeándome poco a poco no solo mi cuerpo (que ése se transforma a su manera) sino mi personalidad. Creo que he cambiado muchísimo, no solo por fuera, que ya os digo no ha sido labor mía, sino por dentro. Y el motivo de ese cambio ha sido la sensación de libertad tan extraordinaria que experimento. Antes era esclava de la comida y era ella quien me dirigía la vida: a dónde debía ir, cuándo debía dejar de hacer algo, cómo tenía de comportarme en ciertas situaciones, la ropa que debía ponerme, la silla dónde debía sentarme, los zapatos que tenía que llevar, el maquillaje que me ponía, con quién podía o no hablar... en fin, es que si me pongo a enumerar no acabo, era una presencia constante durante todo el día, durante todos los días, durante años, durante décadas... Y ahora HAGO LO QUE ME DA LA GANA. Es una sensación tan maravillosa que soy capaz de comerme el mundo ¡y no engordo! He conseguido vencer tantos problemas que me parece un milagro, de hecho esta palabra, milagro, se la he oído decir a mucha gente cuando me ve y cada día estoy más segura de que es cierto. Pero, claro, la gente se refiere al “milagro” (entre comillas) de mi físico, que no lo es, es el resultado de una cirugía y ya está; yo creo en el milagro (sin comillas) de mi interior, que jamás pensé que fuera tan espectacular.

Pues eso, he perdido 56 kilos, por fin estoy en las ansiadas dos cifras (os he puesto las "fotos oficiales del primer año"); de una talla 64 estoy ahora en una 48-46 (y tengo cositas de la 44); mis pies no han bajado de número, sigo con una 41. Y cada día veo más cerca mi sueño de ser madre, que ha sido, es y será mi GRAN SUEÑO (obsérvense las mayúsculas) y por lo que he luchado y lucho siempre. Mi niño o mi niña es la única causa por la que he hecho esta maravillosa locura que acabará cuando haya desarrollado esta faceta de madre. Solo entonces podré decir que lo he conseguido.

Por lo demás, pues al operarme tuve una gran anemia, que se solventó con las maravillosas pastillitas de hierro; a los dos o tres meses se me empezó a caer el pelo descomunalmente, problema solventado también; y lo peor vino después, a los seis meses, que tuve desgarro musculares en los abductores de las dos piernas por lo que tuve que estar con rehabilitación y movilidad reducidísima durante cinco meses. ¿El motivo? La gran pérdida de peso hizo que, además de grasa, perdiera masa muscular porque, encima, no fortalecí los músculos a la vez que adelgazaba, una burrada por mi parte. Lo pasé muy mal, porque no podía disfrutar de mi nuevo estado y me pilló en todo el verano, así que las vacaciones fueron un poco desastre. Pero de un día para otro desapareció el dolor y llevo más de un mes disfrutando de mi cuerpo: he montado a caballo, me he tirado en tirolina, he estrenado mi bici (¡por fin!), hago senderismo, doy las clases de pie...

Y en cuanto a la comida: como de todo, pero poquito, sin traumas de ningún tipo, porque lo que no me entra, no me entra y dejo de comer enseguida. Eso sí, la coca cola me sienta fatal y el alcohol es prohibitivo, con solo un traguito ya me mareo y se me pone un cuerpo malísimo. Así que me he asociado a “Borrachos de la Cerveza Sin Alcohol Anónimos”.

En fin y como conclusión (¡vaya tocho!) lo haría otra vez si volviera a nacer porque, a pesar de las dificultades y los malos ratillos, nada puede ser peor que mi vida anterior y cómo se me planteaba el futuro de haberme dejado llevar por mis miedos. Fue una decisión importante porque las consecuencias eran importantes, pero no me costó mucho decidirme. Y eso se lo debo a quienes habéis formado parte de este milagro. A las foreras: gracias por existir, gracias por aconsejar, animar, ayudar, comprender y escuchar (bueno, leer). Gracias también a mi compañero, mi amigo, mi amor, porque me quisiste como era y me quieres como soy; a mi madre porque me ha acompañado, apoyado, comprendido y, sobre todo, querido como solo una madre puede hacerlo, gracias por darme la vida y tu sonrisa; a mi padre, por enseñarme a vivir con pasión y por darme los genes de una mirada llena de luz; a mi hermano, por quererme a su manera y piropearme en los momentos más duros; a mi tío Antonio, por comprender mi sufrimiento, a pesar de lo que le costó al principio y ayudarme tanto, tanto, tanto... a afrontarlo; y a mis abuelos que desde el cielo (porque seguro, seguro que están allí) me han dado fuerzas y desde su vida me han dado ejemplo de constancia, entrega, lucha y, sobre todo, cariño y mucho, mucho amor. Siempre, cada día, os llevo en mis recuerdos y en mi corazón.

Y a quienes estáis a punto de entrar en el saco o aún no os habéis decidido, espero que os haya ayudado mi “crónica”: haced las cosas tal como os dicen, haced ejercicio cuando os lo aconsejen y, sobre todo, venced vuestros miedos porque aunque se pase mal a veces, nada es peor que vivir sin libertad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, yo también soy obesa mórbida y me gustaría saber qué operación te hiciste. También tengo otra duda: se supone que ya has adelgazado todo lo que debías adelgazar? Es que después de 2 años supongo que sí, pero creo que aún sigues teniendo peso de más por lo que se ve en las fotos. ¿Se supone que pese a la operación, nunca vas a ser delgada?

Gracias

Vane dijo...

hola wapisma, espero que estes bien que hace tiempo no escribes por aqui.
Y que sepas que te he nominao eh jejeje pincha aqui
http://operaciondevane.blogspot.com/2010/08/los-4-tags.html

Una dijo...

Bueno, la verdad es que me asombra las preguntas que hacen algunas personas después de leer lo que has escrito... no han entendido nada...
Mil gracias por tu vida y por tu valentía y decisión.
Yo aún estoy en esa vida de antes horribilis... pero en proceso de operarme, al princpio del proceso concretamente. Gracias por compartir todo esto, yo me proyecto en un futuro como estás tú ahora, y creo en ello.
Y he de decirte que eres, guapa no, bellísima, tienes una carita preciosa, y tu sonrisas y tus ojos sonríen por igual. Tienes mucha luz. Eres muy atractiva.
Un beso muy positivo!